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COACHING
LITERARIO
El coach
literario es un orientador, un compañero de viaje, un amigo
que ayuda a otro en la consecución de sus objetivos
desarrollando al máximo su rendimiento en determinado campo
o área de su vida. En este caso, el campo de la literatura.
Conviene que
el coach se comprometa con el escritor antes de que éste
último comience a expresar sus ideas. Es decir, antes de
comenzar con la ardua tarea de escribir. Primero, el coach
ayudará al coachee a valorar si la idea que quiere
desarrollar es viable. Seguidamente, le orientará para
comenzar con el desarrollo de esta idea de manera que quede
reflejada en el papel de forma clara, concisa y acertada. El
coachee, con ayuda de su “entrenador”, deberá realizar un
ejercicio de reflexión para asegurarse y elegir con acierto
sobre qué desea escribir y cómo pretende llevarlo a cabo.
Primero se
deberá crear un ambiente de sinceridad entre coach y
coaching para, seguidamente, comenzar con la búsqueda de
ideas. Más tarde, el coachee responderá a las preguntas
claves de su entrenador y comenzará a esbozar los primeros
borradores. Entonces el coach hará a su vez el papel de
lector y le aportará su punto de vista objetivo empleando
para ello, y como siempre, su sinceridad y su maestría.
El coach
acompañará en todo momento al coachee literario hasta lograr
sus objetivos. Estará presente en los momentos en que las
musas vengan y le dicten al oído al escritor como en
aquellos otros en que los fantasmas del bloqueo se le
representen. Deberá motivarle, orientarle y ofrecerle una
serie de herramientas que le ayudarán a pulir su oficio y a
“ahuyentar” a esos fantasmas, que no son más que disfraces
de la excusa. El coachee deberá adquirir un compromiso
consigo mismo y conseguir unos hábitos y una costumbre de
trabajo para que su proceso llegue a buen fin.
Una vez que
el coachee consiga finalizar su obra literaria, el coach
seguirá acompañándole en su proceso de promoción y
divulgación, tanto del escritor como de su obra.
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